El pasado 19 de diciembre 2020 se pudo otorgar finalmente el Premio Big Bill Broonzy a La Hora del Blues, es decir, a Roser Blues y a Vicente Zumel, por «TANTAS HORAS DE DEDICACIÓN Y AMOR POR BLUES», coincidiendo con las jornadas de Blues que tuvieron lugar en el Centro Cultural Bellvitge-Gornal (L’Hospitalet de LLobregat – Barcelona). Se había previsto realizar la entrega durante el Festival PIB que debido a la covid tuvo que aplazarse en forma de dos Jornadas de Blues, en las cuales se conmemoró también el 15º Aniversario de la SBB. Vicente Zumel fue el primer Presidente y Roser Blues la primera Secretaria de la asociación, colaborando activamente en la fundación de la SBB y en poner las bases de la misma. ¡¡Enhorabuena a los dos y felicidades!!

Gracias a la SBB, la Junta y todos los miembros por otorgarnos este galardón. Para nosotros ha sido una inesperada sorpresa de la que nos sentimos muy honrados y emocionados que queremos compartir con todos vosotros.
La verdad es que el blues ha sido la música de nuestras vidas. Nos ha acompañado desde que éramos prácticamente unos adolescentes. Ha estado siempre con nosotros tanto en los momentos felices como en los tristes. Nos ha alegrado en infinidad de ocasiones pero también nos ha reconfortado en las circunstancias difíciles. Por eso no concibo mi vida sin el blues a mí lado. También me ha permitido conocer a excelentes amigos con los que he compartido grandes momentos de blues pero, lo más importante, es que me ha hecho crecer y mejorar como persona.
La Hora del Blues fue el pionero de los programas radiofónicos de blues. Se inició en noviembre de 1981. Todo empezó en una de esas galerías underground tan en boga en aquellos años, en las que el diseñador Salvador Picarol tenía una pequeña tienda de posters. Nos comentó que iba a montar una radio libre en la FM y le propuso a Vicente hacer un programa de radio de blues. Hay que decir que entonces las radios libres estaban prohibidas y para que no la localizaran se creó la leyenda que la emisora emitía desde un barco que estaba anclado fuera del puerto de Barcelona. Todo el mundo preguntaba dónde estaba el barco y los colaboradores alimentábamos la leyenda diciendo que no se podía decir, que era un secreto para que no se descubriera desde dónde emitía… pero lo cierto es que emitía desde el barrio de Gracia.
Desde entonces La Hora del Blues se ha emitido ininterrumpidamente todos los viernes, cada semana. Sólo se dejó de emitir cuando la policía irrumpió en el estudio, clausuró la emisora y se llevó todos los equipos. Pero gracias a la tenacidad de Salvador Picarol, al cabo de algunos meses la emisora volvía a funcionar con toda normalidad.
Gracias a La Hora del Blues también nació la Harmonica Zúmel Blues Band. La emisora organizó una fiesta para recaudar dinero para el sostenimiento de la radio y pidió a todos los colaboradores que contribuyesen de algún modo en la fiesta. Vicente tuvo la brillante idea de montar una banda y tocar algunos blues. Se reunió con cuatro buenos amigos, hicieron un ensayo y se lanzaron al ruedo. Tengo que decir que la fiesta se realizó en un local que se llamaba 666 en la zona del Poble Nou. Era un local de estética siniestra, paredes negras decoradas con ataúdes, donde se reunía un público en el que dominaban los skins y los siniestros, por lo que nos las teníamos todas de cómo íbamos a salir de allí. Finalmente el show pareció que gustó y no se metieron con la banda ni nos tiraron los vasos a la cabeza, por lo que decidimos seguir adelante con el grupo. En ese momento sólo había tres bandas de blues en España, la Tonky Blues Band en Madrid, la Dolphin Blues Band en el País Vasco y la Harmonica Zúmel Blues Band en Cataluña. Con ella recorrimos toda Cataluña y toda España y pienso que, durante los aproximadamente quince años que duró la banda, contribuimos a popularizar el blues en España. Por ella pasaron todos los músicos interesados en el blues y que empezaron a tocar blues profesionalmente con nosotros. Fue como una escuela y muchos de los músicos que estuvieron en la banda se dieron cuenta de que se podía hacer blues en España y dedicarse a esta música, lo que contribuyó a que más adelante montaran sus propias bandas de blues y empezaran a aparecer nuevas formaciones de blues.
Desde que empezamos hace ya años, el rock ha sido siempre una música popular, el jazz ha sido un estilo intelectualmente bien considerado y el blues siempre se ha quedado como en tierra de nadie. Ha sido como el patito feo que nunca ha merecido la atención de los medios, los promotores o las instituciones. Por eso la misión de La Hora del Blues ha sido y sigue siendo abrir caminos para dar a conocer y popularizar este estilo para el que, en aquel momento, no existía ni circuito, ni festivales, ni salas que programaran blues regularmente. Incluso a veces nos ocurría que cuando íbamos a buscar algún bolo, el encargado de la sala nos preguntaba: “Y vosotros, qué estilo hacéis?” Y cuando le contestábamos “Hacemos blues”, nos decía “Y eso ¿qué es?”. Entonces le teníamos que decir “Bueno, pues es parecido al jazz pero con mucho más ritmo. Aquí te dejamos una cinta y verás cómo te gusta”… y la verdad es que gustaba y siempre conseguíamos el bolo.
Hoy en día el panorama ha mejorado mucho y gracias a la Sociedad de Blues de Barcelona y a otras sociedades de blues se ha conseguido aunar a los músicos y al público bluesero, creando lazos de unión entre el público aficionado y los músicos. Por supuesto queremos felicitar a la SBB por sus 15 años y desear que podamos volver a celebrar como mínimo otros 15 años más de existencia. Para nosotros es una gran satisfacción ver que lo que empezamos con gran ilusión, una tarde en una pequeña reunión auspiciada por Mike Shannon en la que nos juntamos cuatro “chalados” del blues y de la que salió la idea de fundar la SBB, ha tenido continuidad durante todos estos años.
Actualmente la SBB goza de buena salud y participa en numerosas actividades a nivel nacional y, a nivel internacional, como miembro de la European Blues Union, de la que La Hora del Blues también forma parte. Gracias a ello hemos podido integrarnos en una asociación europea sin ánimo de lucro participando en la promoción del blues a nivel internacional y, de este modo, mantener el blues vivo en Europa, abriendo nuevas fronteras para que nuestros músicos sean conocidos a nivel europeo y gocen de nuevas expectativas.
No quiero despedirme sin dar las gracias a Vicente que siempre ha estado a mi lado y me ha animado en todos los proyectos de blues en los que he participado. Me ha enseñado todo lo que sé sobre esta música que me ha robado el corazón. Sin él yo hubiera sido una auténtica analfabeta del blues. De hecho, cuando empezamos a salir juntos me hacía “exámenes de blues”. ¡¡Sí, si… exámenes!! Me ponía un disco y yo tenía que decirle el nombre del artista y el estilo de blues que interpretaba. La verdad es que muchas veces yo no tenía ni idea y como los únicos nombres que me sonaban eran Sonny Terry & Brownie McGhee, le soltaba estos dos nombres a ver si sonaba la flauta por casualidad… Al final poco a poco fui aprendiendo y conociendo más nombres y estilos pero, como la enciclopedia viviente del blues la tengo en casa y cuando me interesa saber algo solo tengo que preguntarle a Vicente, la verdad es que no soy muy estudiosa que digamos…
Desde La Hora del Blues seguiremos en la brecha intentando aportar siempre nuestro grano de arena en la difusión de la música que tanto amamos y que es parte de nuestra vida: el BLUES.
¡¡Muchísimas gracias a todos!!
Roser Blues
Vicente Zúmel
19 de diciembre de 2020





